martes, 22 de agosto de 2017

Donde habita el olvido - Parte I

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que de las mil maravillas. Yo cansada y frusttrada, hoy tuve una cena que no fue lo que esperaba, será que pasaron mil cosas en el día que precisamente, que acabará bien no era algo probable.

Por lo pronto, les traigo un cuento nevo, de nuevo, me quedó largo así que lo dividiré en dos parte. Disfrútenlo <3




 
    Siempre habían tenido discusiones, peleas, momentos en donde estaba casi a punto de arrancarse los ojos con los dedos y acababan yendo cada uno a un sitio diferente.  Pero ahora, se estaban volviendo insoportables desde la noche anterior.
 
—¿Por qué debemos hacer lo que tú quieres? ¿Quién te nombró el líder?— le gritó Johann bajándose del auto dándole un portazo que hizo que Francis le respondiera tan sólo porque había tratado de esa manera a su bebé.
 
—Vas a soldar la puerta— le dijo enojado —en todo caso, soy el mayor ¿o crees que tú podrías con esto?—
 
Se la pasaron así otros cinco minutos mientras su hermana estaba apoyada en la puerta trasera del auto viéndolos discutir junto a Myrddin, el libro que los acompañaba ahora, cuando la tomaron de sorpresa:
 
—Maya, elige— gritaron al unísono los dos.
 
—Ah, no, no. A mí no me metan en sus tonterías— se irguió levantando las manos y moviéndolas negándose a ser partícipe de eso.
 
—Uno de los dos tiene que estar a cargo—
 
—¿Y a mí que me importa eso? Somos un equipo—
 
—Yo quiero decir algo— intervino Myrddin y acabó siendo callado por los tres, bufando por lo bajo que se iban a arrepentir de no haberlo escuchado.
 
Johann acabó de tomar una mochila y cargársela al hombro. Francis entró al auto momento después y ella se vio en la encrucijada de quedarse con uno o marcharse con el otro.
 
—Grandísimo par de idiotas— dijo buscando su bolso en el interior y acabó tomando un tercer camino, lejos de los dos. Había hablado en serio cuando dijo que ella no pensaba elegir entre ninguno de los dos, más con el carácter que llevaban desde hacía varias horas.
 
Johann se fue hacia el norte, ella tomó camino hacia el este y su hermano al sur. No iban a soportarlo, más, tampoco era de las que se quedaba callada, yendo todo el camino quejándose de las tonterías por las que estaban pasando.
 
Pasó toda la noche andando hasta que finalmente, cayó rendida en frente de una roca, cerca de un lago, estaba en una reserva natural, casi muerta, enojada y hambrienta por lo que había sucedido con ellos.
 
—Hablemos de tus hermanos insistió Myrddin cuando estuvieron sentados o al menos, ella lo estuvo.
 
—Eso de lo último de lo que yo quiero hablar— resopló ignorando a su compañero. Más, lo que más necesitaba en ese momento era algo de comer. Buscó su billetera y sacó lo que llevaba encima. No llevaba demasiado encima, es más, si no pensaban en una forma de solucionar sus problemas pronto, iban a tener que empezar a vivir del aire a ese ritmo.
 
Tomó el bolso y a Myrddin en brazos nuevamente, pidiéndole que actuara como todo libro debe actuar: en completo silencio. Iba a ir a la cafetería más cercana por algo de desayunar y luego, se las arreglaría para poder dormir en algún sitio de mala muerte, con suerte, conseguiría alguno como para poder descansar.
 
Abrió la puerta de la cafetería y encontró a Ciro en una de las mesas, sorprendiéndose de ver al fénix tomando un café. Justo que ella no creía volvía a verlo tan pronto. Apenas lo vio, se dirigió a su mesa a saludarlo.
 
—Maya ¿y tus hermanos? —
 
—Pasemos de esos idiotas por ahora ¿Cómo estas tú? Pensé que andarías durmiendo en alguna otra cueva— al final, acabó sentándose en la mesa, frente a él, dejando a Myrddin sobre ella.
 
Ciro miró curioso el libro, abriendo los ojos sorprendido al ver el rostro formarse en la tapa del mismo.
 
—Éste es el fénix que no pudieron matar ¿no? Parece bastante enclenque— lo examinó y apenas Maya vio que intentó moverse, lo tomó y metió al bolso.
 
—Estamos en un lugar público ¿qué quieres? ¿Qué venga toda la prensa por un libro parlante con vida? — Lo regañó desde ahí. No es que tuvieran las cosas sencillas como para que se les sumara un problema más a todos los que ya tenían encima.
 
—Entonces ¿dejaste a tus hermanos por un libro con el que no te llevas bien? —
 
—No los dejé. Bueno, sí. Tuvimos una discusión y cada uno fue por su lado— suspiró apoyando sus brazos derrotada sobre la mesa. Lo cierto es que los extrañaba a pesar de que se habían comportado como unos críos, desayunar sin ellos no era lo mismo. Nada era igual, pues, si estaban pasando bien todo eso era por estar juntos.

—Deberías buscarlos—

—Lo sé— y se dio la cabeza contra la mesa —pero si busco a uno, el otro se enojará—

—¿Y si te buscan a ti?— Fue cuando levantó la cabeza de golpe, como si hubiese escuchado la mejor idea de su vida.

—¡Eres un genio! —


—¿Lo soy?— Se encogió de hombros mientras ella buscaba su celular entre sus cosas.

Los llamó a ambos y acabó citándolos en el lago donde antes había estado ella. Aunque ahora Ciro la acompañaba, suponía que iban a tener la delicadeza de no hacer una escena con él en frente. Al terminar de desayunar, los esperó fuera con Myrddin en brazos y Ciro a su lado. Maya le había dado una oportunidad más fuera del bolso con la condición de que se comportara o volvería dentro y no le iba a dejar el bolso abierto como castigo. 

Vio llegar a Francis primero, por supuesto, su hermano era amante de la puntualidad, no iba a demorarse as de la cuenta, más, en cuando vio llegar a Johann, ambos acabaron desenfundado el revolver que llevaban escondidos entre sus ropas, apuntándose el uno al otro: las cosas iban a empeorar antes de mejorar. 

—¿Qué hace él aquí? —Dijeron al unísono —¿Podrías dejar de repetirme? — y sintió el clic de las armas, poniéndose ella en medio de los dos, extendiendo sus brazos con la palma abierta apuntando a cada uno de ellos luego de dejar a Ciro con Myrddin. 

—No los voy a aguantar con esa actitud. O sueltan eso o no me va a importar dejarles quemaduras de segundo grado en la mano— pero ninguno le hizo caso, por lo que ella acabó por lanzar una bola de fuego a cada uno, apuntando a sus manos. El arma tomó tal calor que tuvieron que tirarla al suelo, viéndola quemar el suelo que tocaba debido a las altas temperaturas que emanaba. Les había dejado una marca en la piel a ambos, escuchando como la maldecían por lo que acababa de hacer. Aunque se había pasado un poco con la quemadura, no controlaba bien el fuego y su intensidad aun, aunque algún golpe de suerte tenía de tanto en tantos.  

Francis y Johann se lanzaron contra ella. Maya los esquivó no sin antes recordarles que eran unos perfectos idiotas. Ciro se metió a ayudarla aún con Myrddin encima, que, al ver venir el puñetazo de Francis, lo uso de escudo. 

—¡Mi rostro! — 

—¡Lo siento! — 

—¡No lo sientas! Mejor tirarme al suelo y olvídate que me conoces— le decía en medio de los ataques que esquivaba él, logrando asestarle un golpe en la mandíbula. 

Ciro estaba más que satisfecho cuando sintió un disparo, casi esquivándolo de pura suerte. 

—Ni se te ocurra soltarme ahora— dijo Myrddin preocupado. Que lo usaran de escudo no era tan malo como quedar llenó de agujeros y pólvora. 

—¿Qué diablos está pasando?— Maya había reducido a su hermano al suelo y estaba sentada encima suyo. 

Intercambiaron miradas cuando el segundo disparo de la escopeta los hizo encogerse de nuevo. No había uno, sino que llegaban varias personas armadas.  

—No lo sé, pero hay que hacer algo— y Ciro se cubrió de llamas mientras Myrddin le suplicaba que se controlase o el acabaría reducido a cenizas. 

—¡No! Son humanos, no podemos hacerles daño— y le hizo una llave a Francis antes de que le hiciera algo —destruye sus armas ¿puedes hacerlo? — 

El fénix asintió y en un parpadeo, hizo explotar todas las armas de fuego y creo una barrera entre ellos y las personas: una muralla de fuego. Deberían rodearlos e imaginaba que iban a tener tiempo de actuar. 

Dejaron a los hermanos de Maya inconscientes y los llevaron a otro sitio. Debían averiguar qué es lo que estaba sucediendo y por qué todos se habían vuelto tan violentos de repente. Maya pensó en el auto, si su hermano estaba ahí, debía de tener el coche cerca, él no iba a ningún lado sin él y apenas lo vio estacionado, respiró aliviada. 

—¿Ahora quieres escucharme?— Myrddin habló en tono socarrón desde el regazo de Ciro mientras Maya pisaba el acelerador sin saber realmente a donde ir, pero pensaba que cualquier lugar iba a ser mucho más seguro que ése. 

—¿Tienes una solución para ellos? — Pregunto Maya intercalando la mirada entre el camino y él. 

—No exactamente, pero tengo una idea de lo que puede ser. Hay una fuerza increíble sobre este pueblo, eso es de índole divina— 

Y frenó tan de golpe que acabó golpeándose junto con Ciro. 

—¿Una deidad? ¿Cómo? ¿Por qué? Se supone que son sólo mitos— 

—Viajas con un fénix, dos brujos bajo hipnosis de un dios y un libro que habla, no estás en condiciones de hablar de mitos— respondió Myrddin alzando una ceja mientras Ciro asentía. No parecía realmente lógico ponerse a dudar a esas alturas. 

—¿Podremos con él?— Preguntó Ciro acomodándose de nuevo en el asiento luego de mirar en el asiento trasero y ver que los hermanos de Maya no se habían despertado.

—No lo sé— respondió dudoso —por lo menos, sabemos que su influencia no es general. Por alguna razón, a ustedes y a mí no nos ha afectado, así que debe tener un origen de poder y dispersión.

Por lo pronto, Maya buscó un lugar para quedarse. No podían irse del poblado dejando problemas tras ellos y mucho menos, con sus hermanos en esas condiciones. Temía que despertaran y no volvieran a ser los mismos nunca más ¿qué haría ella sin ellos? Era cierto que había momentos como antes que llegaban al límite, pero siempre estaban ahí, porque eran hermanos, porque nunca se habían dado la espalda aun en las situaciones más difíciles y siendo ella la que quedaba cuerda en esos momentos, no iba a abandonarlos. Encontraría a la maldita deidad y le patearía el trasero hasta que nada quedase de su divinidad: eso es lo que un Athens hacía después de todo.

Parte II>>

Espero les haya gustado

¡Se cuidan!

Bye!


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domingo, 20 de agosto de 2017

¡Escribe por semana!: Semana ocho

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Sí, estuve hiper mega archie atrasada con este reto, pero ya es hora de retomarlo un poco porque esto de la poesía cómica no es lo mío. Y no es que haya encontrado lo cómico tampoco (?) pero creo que algo ha salido de esto, por lo menos, como para dejar el reto cumplido que yo me siento bastante satisfecha con el resultado de esto.

Semana ocho: Un poema cómico



Todo ocurrió en un restaurant japonés

Era su primera vez
Comiendo en el restaurant japonés.
Le convidaron un entremés
De tal amargor
Que bebió el té sin rechistar.
Pero más todavía iba a pasar
Cuando la comida estuvo por llegar
No había cubiertos qué usar
Sólo palillos en el restaurant.
A la barra se acercó a pedir explicación
Y no fue el japonés sino un coreano que lo atendió
Gritando y explicando que hablaba poco español
El cliente resignado, volvió a su lugar
Sentado frente al plato le dirigió un mal mirar
Clavó los palillos como si al sushi fuera a apuñalar
Y a su boca los llevó y los degustó en su paladar
Y el sushi al primer contacto comenzó a picar
¡El wasabi sabía muy mal!
En la mesa lo escupió y el té de un sorbo bebió
Y hasta el alma se quemó.
Molesto se levantó y de su indignación no salió
Hasta que el dueño un reembolso le dio.
A su casa regresó y al restaurant no volvió
Ya había sido mucho papelón por hoy.



No sé si fue diertido, pero sí que me costó hallar las rimas para la comida. Al menos, ya puedo decir que tengo un reto menos. Espero les haya gustado.

¡Se cuidan! Pasen un bello día y unas buenas noches.

Bye!






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viernes, 18 de agosto de 2017

El rostro en el laúd

¡Hola a todos, mis amores! ¿Cómo están? Espero que de las mil maravillas. Yo vengo un poco atrasada con todo lo que es reseñas que a decir verdad, tengo muchísimas en el tintero y la cabeza en otro lado, que también me he quedado atrasada con otras cosas. Así que intentaré limpiar mis borradores en estos días como sea. Pido disculpas desde ya por esto de atrasarme tanto con todo >.<


Empezaré con esta novela de M. A. Alvarez, El rostro en el laúd, su primera novela publicada, una maravilla. Les recomiendo pasarse por su blog donde podrán encontrar algunos de sus cuentos o microrrelatos —que si les gusta el horror, el misterio y el terror, les fascinará— y aquí pueden ver su entrada sobre la novela.

Agradezco a la autora antes que nada por haberme enviado una ejemplar del libro <3 y les cuento que además de escribirla, la autora es quien hizo la portada del libro —en su blog sube alguno de sus trabajos, así que insisto en seguir recomendando que la visiten—.

Nombre: El rostro en el laúd
Página: http://www.xilili.eu/elrostroenellaud/ aquí podrán conseguir los enlaces para adquirir el libro tanto en digital como en físico.
Autora: M. A. Alvarez , le dan clic y van a su blog
Páginas: 124 
Género: suspenso, misterio, terror
Sinopsis: Julia, una historiadora de Sevilla demasiado obsesionada por su trabajo, reconoce en la galería de un coleccionista un antiguo laúd que cobija un grotesco rostro en sus entrañas. Recuerda entonces una vieja y oscura leyenda que pesa sobre él: se cuenta que hace varios siglos vivía un juglar a quien la gente temía, ya que cuando el músico tocaba el laúd, la desgracia se cernía sobre aquellos que lo escuchaban.

Dado su valor histórico, ella decide hacerse con ese lúgubre instrumento y antes de la transacción, el coleccionista le desvela que lo encontró uno de sus antepasados, el cual terminó demostrando un inusual temor hacia el mismo.

Pese a las advertencias, Julia lo adquiere y es a partir de entonces cuando comienzan a suceder a su alrededor una serie de extraños acontecimientos.

Se trata de una historia narrada a partir de tres personajes que irán desvelando los misterios en torno al laúd, los misterios del presente y del pasado…

Enseguida supo que estaba en lo cierto, obviamente era un laúd que parecía tener siglos, pero no se trataba de un laúd común.

La novela es corta y tiena una lectura muy ágil y rápida. Algo que me gusta particularmente de este tipo de novelas y es algo que no sucede siempre, es que está narrada de manera coral ¿qué quiere decir eso? Que vamos a conocer la historia a través de tres personajes desde su situación particular, por lo que no sólo se centrará en el tiempo presente, sino que además, iremos desvelando la historia del juglar y su laud, Julia y Luis. Me gusta mucho la narración coral para este tipo de géneros —en general, misterios, horror, suspenso, como Drácula, Mr. Sebastian y el mago negro, Los senderos del tiempo, Primavera con una esquina rota, etc.,—pues, se puede explotar mucho mejor la situación y las vivencias de los personajes que integran la novela —algo en lo que a veces falla la primera persona, pues, sólo se centra en uno—.

He de decir que el juglar fue uno de los personajes que más me gustó, me enterneció bastante, aunqe me dio bastante cosita en cuanto encontró el laúd nuevo, pues, como juglar de la época, no es que estuviese podrido en plata, todo lo contrario, el laúd era su único medio para sobrevivir y no es que le dejaba mucho. Pero es que acaba perdiendo su viejo laúd y conseguiendo aquel que tiene una rostro grabado en él, aunque le da cosita mirarlo, apenas empieza a entonar melodías con él, es cuando termina sintiéndose más a gusto inclusive.

Con un nuevo laúd, podría volver a conseguir comida y monedas. A pesar del estremecimiento que todavía me provocaba observar el lóbrego rostro a través de la boca del laúd, le di la vuelta y lo coloqué para tocarlo

Nos contará su historia con el laúd y como a pesar de que él iba con buenas intenciones, el laúd tenía como vida, sembrando desgracias por donde iba y desgraciadamente, también para el pobre juglar, pues, irá acarreando no sólo mala fama, sino que una desgracia tras otra gracias a él, hasta la perdida de sí mismo.

Y casi paralelamente entre la historia del Juglar, Julia irá recopilando información de la leyenda y teniendo un poco más de cercanía con esa 'vida' que hay en el laúd. La verdad es que hay escenas que te ponen la piel de gallina. Aunque Julia es una mujer mucho más audaz y decidida, por lo que quizás, cuesta un poco sentir esa inquietud cuando ella narra, pero cuando es Luis, pues, como que hasta miras tu propia puerta por si las dudas.

Asustada, se aproximó lentamente hacia el instrumento y cuando estuvo cerca, se inclinó para mirar dentro de la cavidad. Cuando la observó, se sobrecogió. La boca del tenebroso y grotesco rostro emitía un desagradable jadeo y al abrirse, acompañada de un espeluznante crujido, desvelaba que en su interior latía un corazón.   

El final es simplemente, estremecedor. A partir de que conocemos la historia del juglaar completa y el destino del laúd, pareciera que todo lo que puede salir mal en el presente con la investigación y los más metidos en ella, sale mal. El laúd es un objeto increíble, lleno de historias y de misterios, pero también, uno de los más peligrosos con lo que han tratado.

Les recomiendo muchísimo el libro —sin contarle el final esta vez, así se animen a leerlo (?)—, especialmente para los que aman el suspenso y el horror. Si bien, hay escenas que podrían haber sido más gráficas —como todas las de torturas—, alguien de estómago débil puede leerlas tranquilamente, pues, se apegan más a la desesperación y al dolor de los protagonistas que a descripciones en sí.

Espero que se animen a leerlo y visiten a su autora en su blog <3

¡Un abrazo!
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miércoles, 16 de agosto de 2017

De la A a la Z: I

¡Hola! ¿Cómo están todos? Espero que bien <3 Traigo un poquitín más seguido el reto (?) que ya he llegado a la I y espero terminarlo antes de que termine el año —que me olvido y quedan las cosas juntando polvo—, así que sin más, aprovecho a dejarle un par de recomendaciones con la I:

Serie


Inuyasha, una de mis series favoritas de Takahashi <3 es de esas que te lamentas que terminen —aunque no me gustó mucho la continuación en Kanketsu-Hen, especialmente, la banda sonora, horrible >.<—. La historia trata de un hanyou —un híbrido, mitad demonio, mitad humano— que es sellado en un árbol al intentar matar a la sacerdotisa que protegía la perla de Shikon, una piedra capaz de cumplir cualquier deseo. La sacerdotisa muerte y reencarna en el futuro, logrando encontrar un pozo que comunica ambas épocas para encontrar al hanyou y liberarlo, trayendo consigo la destruida perla de Shikon de nuevo al mundo.

La serie tiene de todo, buena música —personalmente, la banda sonora de Inuyasha es preciosa, desde las versiones vocales hasta las instrumentales, son bellísimas— y los personajes hiper carismáticos, hasta los villanos. 100% recomendable.

Canción

In all my dreams i drown de Terrance Zdunich y Jessica Lowndes


Por este tema conocí The Devil's carnival y me enamoré de la interpretación de Zdunich —que es quien interpreta a Lucifer—. El corto trata de tres personas que se encuentran con un ticket para entrar a la feria del Infierno y entre los feriantes, pueden encontrar la salida o la muerte.

Película


Independence day una película viejita protagonizada por Bill Pullman, Will Smith y Jeff Goldblum, que trata sobre la invasión alienigena, sin muchas posibilidades para los humanos: abandonar la tierra o morir —los aliens son un amor (?)—. Y ahí es cuando vemos a la humanidad peleand con uñas y dientes por sobrevivir. A pesar de ser una película antigua, personalmente, me gustan mucho los efectos especiales y el desarrollo de la misma —aunque me han dicho que es lenta, yo la considero perfecta así como está ¿no me digan que no han saltado al ver a los aliens cargarse la casa Blanca?— Si bien, tiene la secuela —si no me equivoco, es el año pasado cuando la estrenaron— yo me quedo con la primera.

Personaje


Isabel/Marta de Los árboles mueren de pie de Alejandro Casona, una obra de teatro maravillosa <3 ella es una mujer sencilla que la vida la ha apaleado de aquí y de allá y no ve otra solución más que quitarse la vida ante la decadencia ante la que se ve, más, acaba por llegar Mauricio con una sola palabra a rehacer su mundo 'mañana', lo cuál, me parece sublime, enterándose que el trabaja en una agencia donde se encargan de 'sembrar ilusiones' de las formas más curiosas y loables que pueden encontrar. Los protagonistas, Mauricio e Isabel, se verán en la tarea de suplantar al nieto del señor Balboa y su esposa, pues, su nieto ha ido por un mal camino y ante la posible tristeza de su esposa, el señor Balboa decide no romperle el corazón y contratarlos para que pasen un tiempo juntos, que su ilusión de su nieto feliz y trabajador siga en ella, aun cuando sea una mentira.

Libro


Inferno de Niven Larry, basado en el Infierno de Dante, cuando el protagonista, un escritor agnóstico que se especializa en Ciencia ficción, muere en una convención por intentar entretener a los fans. En el infierno, después de muchas décadas, conocerá a su amigo Benito —que no es otro que Musolini— con el que hará su paseo por el infierno, y mientras tanto, Allen, el protagonista, intentará encontrarle la lógica a todo lo que ve —como les decía, es importante la parte de su agnosticismo, que es lo que lo regirá casi hasta el final. Si han podido leer La divina comedia, lo disfrutaran mucho más, sino, también, pero puede que se pierdan de uno que otro detalle —como hiper mega fan de Supernatural, no pude evitar notar ciertos paralelismos no sólo con la divina comedia sino con la séptima temporada de la serie, cuando están en el Purgatorio, casi que no dudó que los showruners hayan leído el libro también, que hasta el vampiro que acompaña a Dean es Ben XD—

Y estas son todas las recomendaciones que tengo de momento. Espero les gusten y si quieren dejar las suyas, son más que bienvenidos a hacerlo.

¡Un abrazo!
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lunes, 14 de agosto de 2017

52 días de reto: día treinta y cinco

¡Hola a todos! ¿Cómo están? ¡Ya me toca seguir con el reto! A ver si lo termino de una vez que ya he avanzado más de la mitad. Y me toca un reto que se me ha complicado demasiado porque tengo que elegir tres clichés y hacer una historia interesante con ellos. Y hay tantos que no sé cuáles usar o siempre acababa viniendo a mí la idea de la amnesia y bueno, creo que de tanto pensar ha salido algo interesante. O eso espero XD

Les cuento que esta historia la tengo desde hace tiempo en pendientes y surgió de un cuento corto que pueden ver aquí, digamos que sería el inicio de todo esto, pues, la novela empezará un tiempo después, así que vendría a ser una especie de prólogo aquello. A Prue ya la conocen, que se las he presentado en varias oportunidades, aquí de manera más detallada, así que será para empezar a conocer mejor a los otros personajes y coprotagonistas de esta novela.  Pues, tenía alguna idea que bien podría salir con ello, así que espero y resulte bien.

Día treinta y cinco: Utiliza tres clichés de la ficción para hacer un escrito con ellos.

Yo elegí:

1) La prostitua buena, que está ahí porque la situación la obliga

2) El que viaja a otro mundo sin razón

3) El elegido




Locos y azules

Capítulo 1

Hacia un año ya que estaba ahí. Una civilización completamente diferente a la que había conocido había estado viviendo en aquella cueva ¡un mundo completamente nuevo! Quería salir y hablar de su hallazgo, pero, después de muchos intentos frustrados, se dio con que había una puerta de entrada, pero no de salida. Quien entraba allí, no escapaba.

Noshua era un hombre igual que él. Había llegado ahí al perderse en una expedición y ante el encanto que el lugar propiciaba, había terminado siguiendo la música sin saber que no había camino de regreso. Hacia treinta años que estaba allí, habiendo llegado con tan solo dieciocho.




Garreth se negaba a pensar que ese era el fin del mundo que conocían y que no habría una salida. Pero su buen amigo, le aconsejaba que se estabilizara, consiguiera un buen trabajo que hasta podría formar una familia y llevar una vida ordinaria con los demás ciudadanos. Sin contar que extrañaba muchas cosas de su mundo, como la fotografía. Contaba tan sólo con tres películas sin usar y no quería hacerlo porque eran las últimas tres películas que tenía ¿y si no volvía a ver algo así en el futuro? Tenía que usarlas con cuidado.

Lo intentó durante meses, haciéndose parte de todo. Su cultura, su trabajo pero, no se terminaba de hacer a la idea de que nunca más iba a ver a sus seres queridos. Tenía novia, madre, padre y hermanos. Haber llegado a ese lugar había sido la brecha para perder todo contacto con ellos, cuando ya imaginaba su regreso a casa con grandes historias por contarles y tantas fotografías que mostrar. Y ahora, nada de eso iba a ser posible.




Más, estaba decidido a lograrlo. Y con cierto pesar pero también, con mucha esperanza por delante, se despidió de Noshua dispuesto a marcharse a buscar la forma de volver a casa. Cuando lo hiciera, volvería sólo para darle la oportunidad a Noshua de saber que no estaba atrapado allí eternamente.

Armó su maleta, se despidió de sus amigos y salió sin muchas certezas a explorar el mundo con la esperanza de encontrar el punto de retorno. Tenía un mapa aunque había lugares que no estaban dibujados o mal trazados debido a que eran sitios inexplorados ¿o es lo que les querían hacer creer? Garreth no confiaba en esas cosas y si había algo en esos sitios que no estaban trazados, lo descubriría, aunque aún no sabía cómo hacerlo o qué le esperaba en el camino.




Se escucharon los gritos de una mujer. Pronto, antes de que él llegara a ver que pasara, vio a la joven salir caminando hacia atrás, enfadada con dos hombres que la miraban molestos. Uno de ellos se abalanzó dispuesto a golpear a la muchacha al rostro y ella, se elevó por los aires como si flotase, alejándose de ellos, dejándolos plasmados.

El ex fotógrafo no daba fe de esas cosas todavía. No había salido mucho de casa intentando averiguar qué es lo que lo había llevado a otra realidad, pero había oído de personas con poderes extraños ¡siempre pensó que eran cuentos! Pero ahí estaba viendo a la muchacha de cabellos largos alejarse.


Sin pensarlo demasiado, decidió seguirla. Caminó rápido hasta que simplemente, el trote no fue suficiente y comenzó a correr lo más rápido que pudiera, viendo como ella descendía en una terraza.

—No estoy de humor para más clientes. Así que puedes buscarme mañana— le gritó ella ofuscada sin ánimos de darle la cara. 

Garreth no estaba dispuesto a marcharse así nomás, por alguna razón, quería saber más de aquellas habilidades ¡que estaba seguro de no haber consumido nada para andar delirando! Buscó a su alrededor y vio una escalera plegada, pensando en tomarla prestada para subir hasta arriba.
 

 
Ella sintió el sonido metálico contra la pared y enseguida, se asomó a la orilla y lo vio treparse. Ni lo dudó y empujó la escalera hacia atrás haciendo que el hombre cayera al suelo sin que tuviera tiempo de explicarle absolutamente nada de nada. No tenía ganas de hablar ni de ver a nadie ¿por qué no la entendían? Aunque Prue tenía carácter y la fuerza para hacerse valer que nadie le iba a mandar más de lo que ya lo hacían.

Él se levantó adolorido. La caída había sido dura y para mejorar, la escalera le había caído encima haciendo mucho más duro el golpe. Por su lado, ella ni se inmutó.

—Ahora sabrás que cuando digo que no, es no— advirtió antes de volver a echarse contra la pared.

—¿No podemos hablar si quiera?— balbuceó con toda la seguridad con la que sus moretones le permitían hablar, pero eso era complicado. 

Se levantó y la esperó pero ella ni si quiera volteó a verlo. Y él era terco. De su profesión había aprendido a ser insistente. No consigues la mejor fotografía rindiéndote al primer fracaso. No, no. Debes sacar varias, ocupar dos o tres rollos de fotos si hace falta con tal de conseguir aquella que te hará sentir satisfecho contigo mismo y que mostrará justo eso que querías captar con la cámara. Era perseverancia en su máximo esplendor.


Cansada, se dignó a mirarlo, cruzando de brazos sobre el borde del techo.

—¿De qué quieres hablar? No veo como una mujer como yo pudiera ser interesante para alguien como tú—

—Te sorprenderías— le sonrió metiendo las manos en el bolsillo —entonces ¿Qué me dices?

—¿Seguro que no te estás insinuando para tener sexo gratis?— arqueó una ceja desconfiada todavía.

—¡Claro que no! Acabo de conocerte

—Eso no es un impedimento para los hombres. La mayoría de mis clientes me conoce en el momento y eso nunca los ha detenido, por el contrario, es una forma fácil de tener sexo sin compromisos—.
 




Él suspiró sabiendo que no le iba a ser fácil ganarse a la muchacha. Pero, tenía paciencia, otra de esas cosas que el trabajo requiere y que él, a fuerza de voluntad había tenido que adquirir.





—Hagamos un trato: si llegas a considerar que me insinúo, podrás levantarte e irte. No te perseguiré—.

Prue no estaba segura de eso. Para ella, todos eran exactamente iguales: o querían dinero o querían sexo ¿Qué más había? No estaba dispuesta a arriesgarse, aunque lo pensaba y le daba curiosidad saber si había una tercera opción ¿la había? El hombre insistía y la estaba esperando abajo, sin prisas, sin presiones, ella se tomaba su tiempo. Le dudaba, no iba a ceder así nomás por pura desconfianza que tenia del mundo. Así que se cruzó de brazos y volvió a darle una negativa ¿Hablar? ¡Para nada! Ella no iba a caer en semejante truco tonto.

—¡Oye, mujer! Baja que tenemos un trabajo para ti— le gritaron un par de muchachos entre risas y bromas. 


Prue se negó. No había bajado por Garreth, no iba a bajar por ellos. Estaba cansada del trabajo, así que los ignoraría, aunque no estaba segura de poder alejarse volando. Aquella cosa en su cabeza reprimía demasiado sus poderes. Y entre la posibilidad de quedarse ahí arriba hasta que ellos se aburriera, decidió que era lo más sano. Más, no era exactamente así cuando una piedra golpeó su cabeza.

Garreth lo vio y no dudó en detener al muchacho antes de que le lanzara otra a ella.

—¿Y qué? Es sólo una puta—

Y a él no le gustó nada eso. Por sobre todo, era una dama sin importar si su trabajo o situación no eran de los mejores. 

Los muchachos eran tercos y vieron a Garreth como una amenaza, así que pensaban quitarlo del medio. El que había insultado a Prue sacó una punta de la funda de su cinto, amenazándolo con ello.

Garreth no era un hombre violento pero jamás desestimado un desafío. No tenía armas pero estaba seguro de que podría con ellos que había aprendido una o dos cosas con el pasar de los años que había aprendido.
 
Se quitó la chaqueta y se puso a la defensiva. 

Prue miraba todo desde arriba. Había estado indiferente frente a él pero verlo dispuesto a pelear le había llamado la atención.

No era correcto, después de todo, ella era una simple prostituta. Había recibido demasiado golpes en su vida como para aprender a huir de ellos. Las personas nunca le habían traído nada bueno, salvo sus sueños. Soñaba con marcharse de ahí, pero la tiara en su cabeza se lo impedía. Por lo que en ese momento, se limitó a mirar el encuentro. Le daba igual quien ganase. ¡Mentira! Optaba por el hombre grande, que había intentado hablar con ella en vez de comprarla por un polvo. Y aunque no lo esperó, logro verlo triunfar aunque con un corte en su pecho. La herida le sangraba y manchaba su camiseta blanca.

Prue se sintió mal y bajo levitando hasta el suelo, cuando él ya daba por perdido todo, la vio acercársele y rozar con la yema de sus dedos el borde de su ropa. Sacó un pañuelo y le limpió la herida con ello, dejándoselo allí, haciéndole presión para que dejara de sangrar. 


—Nadie había peleado por defenderme nunca— confesó levantando la mirada y dejando ver el agradecimiento en su mirada rojiza —¿aún quieres hablar?— le sonrió tomando su mano para que el sostuviera el pañuelo. No era mucho, en realidad, no era nada. Ella no tenía nada que ofrecer salvo su cuerpo. Había crecido en un ambiente tan malo como tóxico más, había fijado un carácter que ninguna de sus compañeras podía igualar.
 
Prue era bella, pero su belleza no compensaba su carácter frustrado y terco. 

Él aprovecharía aquella oportunidad. Y aunque vio la tristeza en su mirar, no quiso entrometerse ni arruinar su oportunidad de averiguar un poco más de las extrañas personas del lugar, que Noshua era bueno pero un nativo sería mucho mejor.





Espero les haya gustado

¡Se cuidan!

Bye!

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