domingo, 30 de abril de 2017

Convocatoria juevera: El escenario es suyo

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que de maravillas. Esta es la primera vez que soy anfitriona de esta convocatoria y cerrando el mes. Tenía varias ideas para proponer pero acabé quedándome con esta después de andar revisando mucho mis borradores.

La idea que tengo para esta semana es inspirarnos no en un tema o una idea, sino, imágenes —una o más, pueden elegir las que quieran o quedarse sólo con una—  y en base a ello, escribir lo que surja. Ya sea un sentimiento que nos transmite mirar la fotografía, una idea, encontrar la historia que hay detrás de lo que vemos o lo que sentimos al observarla, incluso, usar la imagen como una escena de nuestra historia, —si alguno se anima, encontrar alguna relación entre las imágenes—. El límite lo colocaran ustedes.

Imagen 1

Imagen 2

Imagen 3


Imagen 4

Imagen 5

Imagen 6

Imagen 7

Imagen 8

Imagen 9

Imagen 10

Pueden elegir una imagen, dos, tres o las diez, quedará en ustedes. No olviden las reglas:

○○Empezar a publicar desde el miércoles a última hora hasta el viernes a última hora. Cerraré la convocatoria el sábado.

○○Intentar no pasar las 350 palabras, aunque si la historia requiere un poquito más para entenderse, estará bien.

○○Linkear la entrada de la convocatoria.

○○Dejar el link de sus relatos en los comentarios así yo los vaya agregando para facilitar la lectura.

Es todo, los espero a todos.

¡Un abrazo!
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sábado, 29 de abril de 2017

Relato juevero: El corazón servido

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que bien, yo estoy contenta. Hoy saqué las entradas para ir a ver a Dolina cuando llegue con el programa para aquí <3 y ya que me sentí super feliz por eso 😆 y eso que falta un mes todavía (?)

Les cuento que esta semana le toca a Demiurgo ser nuestro anfitrión y nos ha propuesto hacer un relato con sus personajes, como lo ha títulado: el Maraverso —clic en el nombre para ir a leer a los otros participantes—.

La verdad es que tenía ganas de hacer un relato con Mara Laira, pero no terminaron de fluir las ideas —quizás luego, que el texto me quedó a la mitad—, así que terminé eligiendo a Ulises Lestrade. Y terminé eligiendo a uno de mis personajes como el villano de turno, que tengo una idea dándome vueltas desde hace tiempo —y si se trata de psicópatas, no hay mejor que mis niños (?)—. Por si quieren leer sobre Mudai, mi canibal que se come a sí mismo, pueden pasar por aquí.


El corazón servido

Chou te mira desde la alacena abierta. Bueno, la calavera. Sus orbes huecas dirigen tu mirada a ti diciéndote aquello que sus labios no pueden decir: ya llegaron. Revisan tu museo, se han horrorizado y han guardado algún grito de asco para sí, probablemente, ya han abierto la conservadora y han encontrado el brazo y la cabeza también ¿no te preocupa?

—Estaremos bien— respondes a una voz que nunca se escuchó, que nunca más volverás a escuchar.

Fileteas la carne sobre la tabla de madera y destapas la olla para agregarla a la salsa roja y brillante. El vapor del interior se eleva como si tuviera vida propia y tú, cierras los ojos para sentir esos aromas.

Los pasos se aproximan.

—Bienvenidos ¿Se quedaran a comer?— dices removiendo con una cuchara de madera la comida. Sientes que uno de ellos aguanta una arcada.

Ulises y Sofia, conoces esos nombres, conoces esos rostros aunque nunca has tenido el placer de verlos: Ian te instruyó bien. Pero sabes que no va a poder hacer nada por ti ahora.

Te dice algo sobre los cadáveres y como si temiera confirmarlo, como si creyera que puede salvarte, pregunta sobre lo que estás cocinando: sí, es a la chica que estaba en la conservadora.

El sonido de la arcada vuelve. Tú sonríes. Te parece interesante que alguien dude de ti hasta ese punto ¿alguna vez hubo bondad en ti? No, Chou te encontró antes y se olvidó de enseñártela.

Quieren llevarte. Te niegas. Si no es por las buenas, aseguran que será por las malas. Y tú aceptas. No te llevaran.

Muerdes tu dedo y la sangre cae al piso, dos bestias aparecen a tu lado: diviértanse.

El detective tiene a una en su contra, Sofia a la otra. Los talismanes y amuletos sirven para alejarlos. Ulises suelta un sello antes de que lo muerda y desaparece en una llamarada.

Será por las malas. Sofia hace lo suyo mientras Ulises quiere reducirte al suelo. Lo detienes, eres bueno en las artes de combate. Te golpea contra la cocina y la comida cae, la olla está de lado con la comida hirviendo derramándose al suelo. Manoteas la cuchara y lo golpeas, invocando con tu sangre a las bestias nuevamente, pero él, agarró el cuchillo y lo clavó en tu pecho, partiendo tu corazón.

—Ya no hará falta llevarlo— escuchas el murmullo de sus voces hasta el último latido cuando las bestias se desvanecen. Estarás con Chou de nuevo. Lo ves sonriéndote desde la alacena.

Hacen una llamada, esperan a alguien. Guardianes. Se llevaran tu cuerpo y desarmaran tu museo. Tu corazón vuelve a latir, la herida no era tan profunda, se regenera rápido. El dolor te gusta, hace interesante todo. La marca va cerrándose poco a poco en tu pecho. Tomas la calavera y huyes. Él coloca un sello en tu pierna y te hace caer, sabe que no eres un humano, pero aun con el dolor, la bestia alada se invoca desde tu sangre y te lleva en su lomo.

Él promete que te atrapará. Tú prometes que lo invitaras a cenar.




Espero que les haya gustado, un poquito tétrico nomás (?). Por si no han leído el texto anterior, la calavera es de su amante muerto —que él mismo cocinó, porque nada se tira (?)—.

¡Se cuidan! Pasan una hermosa noche y un bonito día <3

Bye!
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jueves, 27 de abril de 2017

52 días de reto: día veintinueve

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Revivo una vez más. He estado bastante dispersa últimamente, esas cosas de la vida o la vida misma, con tantos problemas, obligaciones y angustias que parecen irremediables que siento que me viene costando más concentrarme para todo. Necesito vacaciones (?)

Retomo un poquito el reto y he decidido retomarlo con Yuuwaku, mi maravilloso pirómano suicida <3 Si no han tenido tiempo de leer sobre este maravilloso espécimen, los invito a pasarse por aquí.

Día veintinueve: Escribe una historia de un personaje con miedo al amor.



El canto de Rouise

El crepitar de las llamas producía un extraño y bello sonido para Yuu. Apoyó la farola sobre su mejilla derecha. El hierro hervía y las marcas le quedaron en la piel. El olor a quemado se sentía en el ambiente destilando el camino por donde pasaba. Era hermoso, solos eran ellos dos: Yuuwaku y Rouise, la bella farola que había forjado con sus propias manos para la única mujer que había amado. Se había dado cuenta de que su amor estaba mal dirigido y que Rouise era quien merecía ser abrasada por su fuego azul. 

Sus pies ardían, literalmente. Había llevado su deseo a tal punto que las llamas habían traspasado su piel, deseaba sentir el dolor, el ardor, la piel siendo devorada por el fuego mientras él andaba dejando un rastro de hierbas quemándose detrás de él: las llamas se propagaban por donde él pasara.

El fuego fue subiendo sobre sus piernas mientras seguía andando, cantando una canción siguiendo la melodía que entonaba Rouise, hasta que se vio hecho una llama él mismo. Sus brazos, torso, rostro, todo en él ardía con gran intensidad. Porque después de haber sido herido, no necesitaba nada más en el mundo que el fuego, las llamas y a su querida farola: Rouise. Enloquecidos por las llamas de su pasión, arderían hasta que su cuerpo carbonizado se levantara del suelo, con las marcas en la piel, con ella al rojo vivo y su piel pegada al hierro, habiendo muerto y renacido la misma noche, los dos juntos, dejando sólo las cenizas y desolación de un pasado que lo acompañaría siempre, hasta que lograra encontrar su muerte.

Por ahora, sacudiría su cuerpo, lamería su mano en carne viva, sintiendo el escozor de la saliva en las llagas abiertas, buscaría vestimenta y el próximo alimento para las llamas que pedían salir descontroladas una vez más.







Espero lo disfrutaran <3

¡Se cuidan! Pasan un hermoso día y una maravillosa noche.

Bye!
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lunes, 24 de abril de 2017

Querido diario: Sensaciones

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que de maravillas. Les traigo un reto al que me sumé en febrero y no cumplí con él >.< como ya me puse al día con el reto, al menos, el de ahora, voy a terminar los anteriores. Se trata de escribir una hoja de diario con una idea propuesta por las organizadoras, una idea bastante peculiar que me gusta mucho que es algo que yo no hago, pues, jamás me he acostumbrado al diario —que mis diarios han servido para todo, menos para un diario, que aprovechaba a usarlos de borradores, hojas de dibujo, apuntadores, lo que sea—, así que mis personajes sí lo harán (?) deberán escribir en el diario a partir de ahora (?) Ok, no, pero me parece que es una buena manera de conocerlos mejor al hablar de manera íntima en un diario.

Por si quieren pasar a ver la iniciativa, los invito a pasarse por aquí.

Y el tema de hoy es el siguiente:

Un hombre sale de una cabaña en la montaña sujetando una camisa en la mano.


Querido diario:

No sé qué estoy haciendo aquí. Sé que vine buscando algo, pero estaba tan drogado que no recuerdo nada. No estoy seguro si fueron los hongos alucinógenos combinados con el aguardiente lo que borraron mi memoria u otra cosa. Sé que me levanté de la cama tambaleante cuando lo vi por la ventana de la cabaña, echándose sobre la hierba después de quitarse la camisa blanca a tomar el sol.

¿Qué recuerdo haber sentido? Tengo varios moretones en el cuerpo. Donde me veo, la piel está cubierta entre ellos y los hematomas de los besos. Un beso. O varios. Creo recordar el sonido de sus labios contra mi piel. Y una sirena ¿una sirena? Hicimos algo ¿la policía? ¿Una ambulancia? ¿Los bomberos? A esta altura no sé qué fue. Fueron los hongos, quizás.

Me le quedo viendo a través del cristal. Apoyo la mano en él, intento sentir el frío en mis dedos. Fue mi idea lo de los hongos. Las nuevas sensaciones… las sensaciones ¿cuántas veces he deseado sentir? ¿cuántas veces he tenido esos lapsos donde conecto con mi cuerpo? ¿Él me entenderá? Se ve como un dios debajo de la luz del sol. Un dios. Mi dios. Miro mis dedos y siento el cuerpo pétreo debajo de ellos, lo siento grabado en la piel ¿qué hicimos anoche? Sólo tengo una imagen llena de luces de colores. Si me esfuerzo, voy a recordarlo. Aunque sólo con esto, me siento satisfecho. Tengo su cuerpo grabado en mi piel, pero no recuerdo cómo lo hizo. Así se debe sentir la arcilla cuando es modelada. Yo soy su arcilla. Tómame. Modélame como quieras.

Recuerdo su nombre: Gael, me sonó a un ángel en ese momento. Ahora sé que es mas grande que ello. 

Salgo y lo veo mirarme. Se sienta y me extiende la mano. Sus dedos largos esperan entrelazarse con los míos.  Yo espero con ansias ese roce, precipitando mis dedos a su encuentro. Fue breve, su calor perduró en mi por más de un instante, luego, nos acostamos bajo el sol.

Fue el día que más vivo me sentí. Experimenté el calor y el dolor en el mismo día a través de él. Será que no estoy tan dañado. Será que él me ha salvado.


Le he tomado el gusto a escribir con Zetsuai a modo de diario, me gusta ucho y probablemente, continue su historia de esta manera. Si no saben quien es, los invito a pasarse por aquí, que ya haré un índice para él. 

¡Espero les haya gustado!

¡Se cuidan!

Bye!
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¡Booktag! Manías literarias

¡Hola a todos, mis amores! ¿Cómo están? Me han nominado a un Booktag sobre manías literarias, tal como se lo venían imaginando con el título (?) Quien lo ha hecho es La gran Aiko del mal <3 por lo que los invito a que pasen a leer sus respuestas y de paso, le agradezco por haberme nominado <3

¿En qué consiste? Bueno, aquí les dejo una explicación rápidita:
1) Escribir 10 hábitos o manías que tengas a la hora de leer, comprar un libro, etc.
2) Nominar a 5 blogs (y comentar en su blog que fueron nominados).
3) Citar 3 de las 10 manías que has puesto para que tus nominados digan si las comparten o no (también puedes contestar a las que citó quién te nominó).
¡Empecemos!

1) Para comprar un libro, lo primero que debe llamarme la atención es el título. Aunque debo admitir algo: he comprado libros porque el nombre del autor me gustaba o su apellido y si con eso, traía una trama interesante ¡ya me tenía! A veces el título puede ser el más sencillo y con menos gancho que exista, pero tiene un nombre bonito y lo saco de la estantería y me leo la sinopsis. Bitterblue de Kristin Cashore fue uno de ellos, que Kristin es un nombre que me gusta mucho.

2) Antes de comprar un libro, leo la primera y última página. En base a eso —que es lo definitivo—, acabo por comprar el libro o dejarlo.

3) Siempre tengo un libro en el bolso. Si tengo que esperar a alguien o hacer tiempo para algo, tengo algo qué hacer en ese tiempo muerto. Aunque suelo aprovecharlo también para escribir, el libro no me puede faltar.

4) Me gusta leer más en físico que digital. No voy a negar las ventajas de la tecnología, la reducción de la contaminación y todo ello, pero leer en físico no tiene un mínimo de comparable al digital. Al leer en físico, todos nuestros sentidos están activos, no sólo la vista y el tacto, el olfato y el oído también, que el olor del libro y el sonido al pasar las páginas cuenta también. En digital, no.

5) Suelo marcar mis libros. Siempre digo que un libro que no se marca, no se lee, que todos los libros que han pasado por mis manos tienen marcas, anotaciones y cuanta cosa ha surgido, algunos, tiene marcas diferentes al haberlos leído en diferentes etapas de mi vida ¡Increíble lo mucho que uno cambia! Hay fragmentos que he releído estando marcados y no me han movido un sólo vello y sin embargo, leo algún otro y es totalmente diferente, por lo que acabo marcándolo una vez más.

6) Soy extremadamente celosa con mis libros. Prestarlos es casi lo mismo que ofrecer el sacrificio de una virgen a algún dios pagano (?) No, no, no. Mi madre siempre me decía 'tonto el que presta un libro y más tonto el que lo devuelve'. He aprendido a base de personas que son ácido, que los libros no se prestan y si llegan a salir de mis manos, es porque se han ganado todo mi respeto y confianza, de lo contrario 'vaya y compre'.

7) Un poco en relación con lo anterior, prestar un libro significa que alguien va a saber qué es lo que he marcado del libro  y van a saber qué es lo que me ha gustado y que no. Es una confianza que no todos pueden hacer gala que uno puede llegar a conocer mucho a alguien por eso.

8) Para dejar de leer, debo llegar sí o sí al final del capítulo, no me gusta dejarlo a la mitad, aun si son capítulos muy largos. La única forma de que lo haga es que esté en medio de algo —como dije, la casual espera—, aunque si es alguien conocido, me dejan terminarlo, sino, el marcapáginas ocasional —que puede ser cualquier cosa, no sólo un marcapáginas (?)—. Por esto mismo, sufrí horrores con La carretera de McCarthy. El libro no está dividido en capítulos, no sólo sientes la angustia del padre y del hijo andando en esa carretera, sino que no tienes un misero respiro cuando vas leyendo el libro. Es maravilloso, pero no sabes donde hacer la pausa para tomarte un momento, asimilarlo y seguir.

9) Me gusta regalar libros pero soy extramadamente exquisita para hacerlo, de hecho, demoro más tiempo eligiendo un libro para alguien más que para mi, que lo que es normalmente una hora, hora y media puede convertirse en dos o tres o cuatro.

10) Si me concentro leyendo, el mundo bien puede volar en pedazos y yo seguir pendiente de mi lectura, que cuando eso sucede, es como una salida de la realidad hasta acabar el libro o el capítulo y mirar por la ventana que ya amaneció (?) que suelo leer de corrido y sin molestias en la noche, aunque es una de esas cosas que se puede hacer en cualquier lugar, nada mejor que mi habitación para disfrutar de la lectura <3

Y ahora, me toca citar las tres manías de Aiko y compararlas con las mías:
3. Termino mis libros. El 99% de las veces. Debe aburrirme a niveles magnánimos o ser demasiado olvidable como para que no lo termine, a pesar de que no me guste. xD Ahora, con sagas, es una historia distinta.
No, la verdad, es algo que no puedo. Si no me gusta, no me gusta. Si hay algo que he aprendido es que uno debe aprovechar el tiempo en aquellas cosas que den gusto y lleguen a hacernos sentir bien. Si es malo, es malo.

6. Si son libros en papel, debo olerlos antes de comenzar a leer. XD Sean nuevos o viejos, amo el olor de los libros.
Me gusta el olor de un libro nuevo, aunque no es cosa de que lo tengo en mano y lo leo. Puede ser en cualquier momento o hay algunos que tienen olor bastante fuerte —o será que mi olfato es muy sensible (?)— que con sólo abrirlos, lo sientes.

7. Si estoy leyendo alguna escena o diálogo con mucha carga emocional o algo así, dejo de leer a la mitad por unos segundos. Como para procesar todo lo que está pasando, calmarme, prepararme para lo que viene y a veces imaginar qué podría seguir. Es en plan "OH, POR TODOS LOS DIOSES PLUTONEANOS, ¿¡DE VERDAD DIJO ESO!?... Okay, Aiko, calma. Calma. Estoy bien. Todo está bien. No es tan terrible. Seh. Sigamos" xD
No suelo detener la lectura pero sí volver a leerlo, es como una confirmación de que he leído bien XD Y esto puede ser para cualquier párrafo, no sólo un diálogo, que hay escenas que impactan mucho.

Y ahora que hemos acabado el papeleo (?) me toca citar tres de mis manías, así que elijo la 1), 2) y 10) ¡y el gran momento! ¡Los nominados! Sí, esta vez lo haré <3




4) Cosas


Precisamente ahora que son pocos los nominados, se me han ocurrido muchos más, así que los invito a que si quieren hacer el tag, lo lleven, avisen así paso a leer sus manías literarias <3

¡Se cuidan! Pasan una hermosa noche y un bello día.

Bye!
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